27 jul 2010

Amigo Invisible: Recibido


Hoy por fin lo he recibido, madre mía cómo está correos!!!!! Pero ha llegado. Dos bonitos broches Yo-Yo y un broche molinillo. Además de otros Yo-yos y cintas para seguir trabajando. Y una bonita nota de mi tocaya invisible! 

Muchas gracias, de corazón, a decrispi lo luciré todo con orgullo, aunque maiko ya me ha dicho que el rosa le gusta a ella, así que algún día se lo prestaré.


22 jul 2010

Autoregalos


Dicen que a falta de pan, buenas son tortas y yo, que heredando a mi abuelo materno, soy refranera (y algo supersticiosa) he decidido hacerme este autoregalo. La verdad no iba con intención, pero a veces las cosas mejores pasan cuando menos te las esperas.

Esta mañana, fuimos de compras pues la gran geisha quería una cosita para mi y prefería que yo la viera, nos acompañaba ninja y mi sobri que nos llevó a una tienda muy chuli a la que nunca habíamos entrado pues era, cómo decirlo, "demasiado adolescente para mí". Pero oye, entre algunas cosas de Hello Kitty, Crepúsculo y Hannah Montana, había detalles realmente bonitos. Y ninja que tiene un particular olfato para encontrar cosas de origen japonés (ya encontró la primera kokeshi que tuve) vio este bonito cuaderno, un boli y un separador de libros. No me lo pensé: Autoregalo que conmigo siempre acierto!
Casi que son como las auténticas kokeshis, de madera, policromadas y muy sencillitas. Y el cuaderno...de morirse. ¡Con lo que me gusta a mí una libreta! Además tiene los cantos de las hojas en doradito. Aunque en la foto, por la mala iluminación no se aprecie bien


Pues lo dicho y aunque no se pueda mucho por esto de la crisis, de vez en cuando un caprichito, no viene mal. ¿Os habéis dado últimamente alguno?

21 jul 2010

¿HOLA? ¿HAY ALGUIEN AHÍ?

Bueno, hace poco escribí una entrada en la que ponía que iba a participar en un amigo invisible organizado por póntelo todo. Éste es el envío que hice a mi amiga invisible Ronroneos y abalorios: Un cuadernos de proyectos, un broche de La Señora Yamamoto y un coletero. Y como materiales, algunas telas, lazos y lentejuelas. También le puse una nota donde le indicaba mi deseo de que le gustara. Y, creo, por un mail que me ha enviado, que así ha sido.

Sin embargo, yo no he recibido nada. Es como si me hubiese convertido en amiga invisible pero de verdad. ¿Hola? ¿Alguien me ve? Y últimamente es lo que me ocurre que parece como si no existiera para el mundo. También me pasó con una cadena de envío en los que participé que también envié y tampoco recibí nada a cambio. 

En fin, no sé si cambiarme el nombre y  ponerme La Señora Invisible, dado mi poco poder de convocatoria, jejejeje es broma.

Además leyendo el blog de póntelo todo veo que además hay más gente descontenta por varios motivos.
Así que creo que voy a dejar de participar en estos juegos de niñas sobre todo cuando son desconocidas y aprovechan esto para echar por tierra el trabajo de quién lo organiza y la ilusión de quienes participan con verdadero interés.

16 jul 2010

Bordando kokeshi


Si hace unos años, alguien me hubiera dicho que yo iba a intentar aprender a bordar, le hubiese dicho que estaba loco. Recuerdo a mi madre con toda su buena intención y su amor por las labores comprar un trozo de esterilla y varias madejas de hilo de bordar con el fin de que yo hiciera un pequeño mantelito para tomar café a punto de cruz. Por desgracia, no llegué a terminarlo. Ella lo acabó con servilletas incluidas. 

La verdad es que las mujeres de mi familia mi abuela, madre, tías-abuelas maternas, etc. son expertas costuriles. Dominan cualquier tipo de aguja ya sea de punto, ganchillo, bordado, costura e incluso, la máquina. Y en mi casa no hay sábana, mantelería, toallas e incluso paños de cocina que no tenga algo bordado o alguna puntilla de crochet.

Y por supuesto desde pequeños, desde que nacimos, hemos llevado algo hecho por ellas. Yo sé que hay gente que esto les parecerá una tontería, e incluso una pérdida de tiempo. Pero el amor y el cariño con una madre o una abuela hace alguna labor traspasa el hilo, las agujas y queda bordado ahí para siempre. Y quién lo recibe, lo nota.

Cuando ahora veo las cosas que han tejido y bordado mi abuela o mi madre, me quedo maravillada y no creo que nunca llegue a tener unas manos tan expertas como las suyas, sin embargo y, aunque mi madre ya se ha ocupado de ello (le ha hecho a mis hijos, especialmente a Maiko, muchas cosas), no podía dejar de hacerle yo algo a ella.

Así que decidí empezar por algo sencillo, una kokeshi de tela con un sencillo bordado por la parte delantera y lisa por detrás. Y aquí está el resultado.


Cuando la terminé y se la entregué a Maiko estas fueron sus palabras: "Oh, cómo la señora Yamamoto". Y cuando le pregunté si le gustaba me contestó: "Me gusta mucho porque mi mamá me la hecho a mí".
Creo que he cumplido mi objetivo doblemente, por un lado, terminar mi labor y por otro, transmitirle a mi hija el amor y el cariño con el que se la he hecho.

14 jul 2010

Proyectos: 1 de 3

Bueno, este es el primer de tres proyectos que voy a enseñaros. Los otros dos son regalos y hasta que no los dé se quedaran guardaditos.

PRIMER PROYECTO: LIBRETA PARA LOS NIÑOS NIÑOS
Quién me conoce bien sabe que me encantan las libretas, me chiflan, tengo a montones, de todos los tamaños, de todos los tipos y para todo. Algunas son tan especiales que me da pena usarlas. A veces he regalado cuadernos a personas muy especiales para mi y sin embargo no lo han apreciado, pero de verdad que si alguien alguna vez quiere regalarme algo, no gastarse mucho y quedar bien puede hacerlo con una simple libreta.

El caso es que siempre llevo una en el bolso. A menudo una libreta pueda resultar de gran utilidad y no me refiero sólo para hacer listas, tomar notas, apuntar ideas y nuevos proyectos o simplemente escribir.

A veces una libreta se puede convertir en el juguete más divertido para un niño sobre todo si además tu mamá suele llevar un estuche con rotuladores de colores y bolígrafos. Pues sí, a mis hijos les encanta. Especialmente cuando nos tiramos tres horas en la consulta del médico o del dentista  esperando a que nos toque. Ahí, una libreta es casi más divertido que Bob Esponja.  El problema es que empiezan a garabatear en, por ejemplo, la libreta que me trajo mi madre del Reina Sofía o la que tiene un grabado japonés, regalo de mi hermana, o la de piel de vaquita que me trajo mi amiga Esme de Camden Town y claro, a la tercera hoja ya empiezo a ponerme nerviosa y empiezo a protestar. Pero para ellos, las libretas no importan, lo importante es hacer más y más garabatos. Cuántas más hojas ensucien, mejor se lo pasan. Pero a la quinta hoja, cuando ya se me empieza a hinchar la vena del cuello, empiezo a recoger los bolis, los rotus y, por supuesto, la libreta, más rápido que un top-manta cuando ve a la policía.

Los niños, obviamente, se mosquean, pero yo siento un gran alivio por tener a buen recaudo "mi tesoro".

No obstante, son mis hijos, y pienso que si tuviera alguna libreta a la que no le tuviera tanto cariño, podrían pintar sin que a mí se me subiera la tensión... pero por más que pienso no hay ninguna a la que esté dispuesta a sacrificar ante semejantes verdugos.

Así que he decido hacerle una cada uno, para que ellos tengan su propias libretas, las cuales llevaré en mi bolso junto a mis rotus sobre todo cuando vayamos a la consulta del médico.


Naturalmente como no podía ser de otra manera la rosa y amarillo es para la Maiko y la azul y verde para el ninja. La verdad es que están encantados, pues no se lo esperaban y eso de pintar todas las hojas que les de la gana sin que mamá les diga nada es una gozada y para mí también el ver como mis hijos disfrutan con algo que les he hecho con mis propias manos.

12 jul 2010

Cuando un portero marca un gol



Hoy, tenemos resaca del mundial. Resaca de la roja. Resaca de Waka-Waka. Y es que anoche, fue una noche histórica e histérica, pues un país entero por una vez se puso de acuerdo en festejar algo a la vez, es escoger un color, y en gritar todos juntos el gol de la victoria.

Y ese gol trajo la alegría a todo un país por entero, pero sobre todo, a aquellas personas que lo hicieron posibles, los jugadores, personas que tuvieron un sueño y lo consiguieron. Personas que aún siendo dioses por una noche también demostraron que sobre todo son personas que tienen sentimientos.

Anoche, muchos se abrazarían, muchos saltarían de alegría, mucho se besarían, pero creo que anoche hubo un beso que brilló por encima de los demás. Porque era un beso real y puro, y necesario para el que lo dio y la que lo recibió. Y como otros besos histórico (por ejemplo, el de Doisneau o el de Times Square) quedarán en nuestro recuerdo para siempre, porque cuando hay amor, eso se ve.

Creo que anoche se marcaron dos goles: el de Iniesta que nos dio la victoria y el de Iker que nos tocó el corazón.


P.D. Ayer fue el día de los besos, y aunque no se tengan imágenes de todos, si permanecerán en el recuerdo y el corazón de quienes los dieron y lo recibieron.

4 jul 2010

Kokeshi


Creo que a estas alturas y dado lo extendido de la cultura nipona, casi todo el mundo sabrá lo que es una kokeshi y para los que no, diré que son unas muñequitas tradicionales japonesas talladas en madera de cerezo. Sólo son un simple tronco con cabeza de una sola pieza y van decoradas con pintura. Son fabricadas con un torno y vendidas como recuerdo turístico. Se remontan a algún punto intermedio del periodo Edo, y parece que se comenzaron a fabricar para la gente que iba a las fuentes termales de la región de Tohoku. Aunque hay otras hipótesis sobre su origen y significado.
Pueden dividirse en dos tipos:
-Las tradicionales o Dento ; son fácilmente reconocibles por tener las características del lugar donde fueron creadas. El estilo pasa de generación en generación de artesanos.
-Las shingata o creativas ; de realización completamente libre. 
Si queréis ver cómo son, pinchad en kokeshis en flickr.
Yo, sólo he tenido una en mi vida y la tuve que vender. Y no, no os penséis que estoy tan mal de dinero (tan poco tan bien ;D). Pero el caso es que no me quedó más remedio. Fue cuando participé en Creactiva, la llevaba de adorno, como parte de la decoración de mi puesto, pero a una clienta le gustó, y...claro, "los clientes siempre tienen la razón". Y la razón, esta vez, se llevó a mi kokeshi. La verdad no es que fuera la más bonita del mundo, ni siquiera era original, pues era de cerámica y además tenía una pequeña rajita en la espalda. ¡Vamos que era una hucha! Pero, bueno, la encontró un día de casualidad mi pequeño ninja en una tienda de decoración y nos la llevamos, y los pocos días que la tuvimos le cogí cariño. Por suerte, le hice una foto con las cosas que llevé a la muestra. Y aquí la dejo para que la veáis.
Hoy, navegando, he descubierto un sitio fantástico que hará que se me vaya un poco la pena. Y me refiero a kimmidoll. Si os gustan las kokeshis y los pequeños detalles, no dejéis de entrar. Yo, desde luego, en cuanto pueda, creo que me voy a dar un caprichito. Como diría cualquier chica Loreal: "Porque yo lo valgo".

2 jul 2010

Una tarde con mis hijos


Hace poco leí en un blog que trabajar con las manos (hacer manualidades, por ejemplo) despeja la mente y la deja libre de pensamientos. 

Cuando la vida, por esas extrañas vueltas que le gusta dar, te da tiempo y quebraderos de cabeza es mejor optar por hacer algo. Así que yo que ahora me encuentro en esa tesitura decidí invertir mi tiempo en algo que, por un momento, me permitiera despejar, aunque sólo fuese un poco, mi mente. Y que mejor que hacerlo con las dos personitas más importantes que hay ahora mismo en mi vida.

A ellos, como a mí, les encanta hacer fotos y también las manualidades, así que decidí aunar ambas cosas.

Les pedí que cada uno hiciéramos unos ojos. La maiko los quiso negros y amarillos y con mi ayuda los hicimos de cartulina. El ninja decidió dibujarlos sobre cartulina azul y les puso unas pestañas que ya quisiera MaxFactor. Y los míos, fueron un poco, tipo Barrio Sésamo ¿por qué será?

Hicimos dos rondas. En la primera cada uno los pegó donde mejor les pareció y después sacamos una foto de cada. La maiko optó por seguir decorando nuestro pasillo justo donde antes ya había pintado con sus lápices de colores.
El ninja redecoró una de las pegatinas que decoran su litera. Y yo, tuneé el interuptor del cuarto de baño. 
Aquí podéis ver el resultado.


Después hicimos una segunda ronda, un poco más difícil. En la que cada cual pegaría los ojos y los demás teníamos que encontrarlos. La maiko, con el carácter que la caracteriza, decidió que ya no jugaba más. Pero el ninja y yo sí.
Después de buscar y buscar encontraron los míos pegados en la sillita de maiko y ninja, poniendo los suyos, nos descubrió un robot donde antes sólo veíamos la cerradura de nuestra puerta. Creo que sin lugar a dudas, en esta ronda ninja salió vencedor.

Y es que a veces sólo hay que fijarse un poco para poder ver lo que tenemos delante cada día, 
pero a veces no queremos ver.


1 jul 2010

Zahara de los Atunes


Ayer hicimos una visita express a Zahara de los Atunes. Ya había estado allí y mi segunda impresión fue mejor que el recuerdo que tenía.

 Fuimos a llevar a mi hermana que durante el verano va a trabajar allí. Por las circunstancias que me rodean últimamente no fue la escapada de mi vida, pero a veces no queda más remedio que hacer las cosas especialmente por las personas que sabes que de verdad te quieren. 
Así que tres de las cuatro generaciones de mujeres de mi familia (la más mayor cumplirá 80 años en agosto) nos montamos en el coche rumbo a Cádiz. La gran geisha, mi madre; mi hermana y yo, y la pequeña maiko que siempre nos acompaña para alegrarnos el día.  

Creo que es la primera que visito las costas de Cádiz y no fui a la playa, a penas hice fotos (salvo las tres que ilustran este post) y estuve, pero no estuve allí.

Recuerdo que fue el 96 cuando un gaditano, conocido por el mote de Tarifa, me recomendó las playas de Bolonia. Llegué con unos amigos un viernes a última hora y recuerdo dos cosas especialmente, el viento y cómo su arena blanca se nos quedaba pegada en la cara. La verdad es que, aunque yo sea de Málaga, hay que reconocer que para playas las de Cádiz.

Después recuerdo su comida, el atún. Me encanta el atún en manteca, que aunque suene raro está buenísimo. Con una buena copa de Barbadillo... me muero. Las tortillitas de camarones, las puntillitas, los desayunos de pan cateto con aceite, ajo, tomate y un buen café. Estar allí, es no tener preocupaciones.

Con el tiempo también fui con mi amor, nos dimos varias espacadas y la volví a descubrir y después también la descubrieron mis niños. Recuerdo que la pequeña maiko cumplió sus dos meses de vida en Tarifa. 
Todos los años mínimo le hago una visita. Este año, ya he estado allí y no sé si será la primera y la última.